Recursos

Consulta la muestra de normas propuestas y úsalas como base de tu libro de estilo

Hay tres secciones (introducción, estilo y ética) que constan de varios epígrafes. Pincha en el título de cada sección para desplegar los distintos apartados y ver las propuestas de cada uno Una vez dado de alta como usuario, podrás incluir dichos elementos y editarlos en tu propio libro de estilo.

Introducción

Estilo

Firma

Un medio de comunicación se define por sus profesionales, de quienes dependen su identidad y su fiabilidad. La firma anuncia a la audiencia la autoría de una información y hace al autor responsable de la misma. También supone un reconocimiento por parte del medio al trabajo del periodista.

  • Las informaciones deben firmarse, nunca deben ser anónimas. Llevarán la firma de los autores o la de la Redacción.

  • Deben ir firmados con el nombre completo del autor o autores: las informaciones que recogen un trabajo original, las crónicas de corresponsales y enviados especiales, las entrevistas, los blogs (cuando éstos son colectivos se firmará cada entrada/post), las infografías y las fotografías. En el caso de las galerías de fotos debe aparecer en todas y cada una de las fotografías la firma y/o la procedencia de la misma.

  • Cuando una información es resultado únicamente de un trabajo de edición llevará la firma genérica 'Redacción'.

  • El periodista puede negarse a firmar una información que ha sido corregida o editada y cuyo sentido ha cambiado.

  • La firma será visible al comienzo de la información.

  • Aunque la voz actúa como firma en los medios audiovisuales, debe aparecer la firma rotulada en los videos y en los audios la mención expresa al nombre.

  • Cuando una información esté compuesta por distintas piezas informativas aparecerá la autoría de cada una de las mismas.

  • Cuando el medio difunde una información de agencia sin completar ni editar el contenido aparecerá firmada con el nombre concreto de la agencia. Si ha hecho labor de edición le añadirá la firma genérica 'Redacción'.

  • Los avances informativos no llevan firma, tampoco en el caso de que sea una exclusiva. La firma se ha de incluir en la información que los desarrolle.

  • El aviso de noticia de última hora no lleva firma, tampoco en el caso de que sea una exclusiva. La firma se ha de incluir en la información que la desarrolle.

  • Los montajes audiovisuales de video sin narración llevarán la firma de su autor precedida de alguno de estos epígrafes: imagen –si son propias- o montaje –si se han elaborado con imágenes de agencias o terceros-.

  • Debe evitarse firmar con apodos o sobrenombres, salvo que éstos sean suficientemente conocidos como para identificar al autor (por ejemplo, el Gran Wyoming).

  • Se permitirán las abreviaturas que coincidan con el nombre del autor de la información.

Titulares

La titulación ha cumplido tradicionalmente varias funciones: identifica una pieza informativa, la aísla del resto, la jerarquiza, informa sobre su contenido y atrae al lector. En los medios digitales en línea, estas funciones siguen vigentes. En relación a su importancia, al igual que en los medios tradicionales, la gradación de las funciones podrá establecerse partiendo de las características del medio y las del género periodístico, siguiendo este mismo orden. De este modo, habrá siempre un punto de partida profesional (periodístico) por encima de las (de)limitaciones técnicas (las del medio).

  • Toda pieza informativa irá acompañada de una titulación, formada por un elemento obligado (el título) y tres elementos optativos (antetítulo, subtítulo y los sumarios).

  • Los elementos del titular son oraciones completas y con sentido pleno. Los artículos, las preposiciones, etc. forman parte de ellos. En la medida de lo posible, conviene que los elementos del titular tomen forma de oración simple.

  • Todos los elementos del titular serán resaltados con una tipografía distinta o mayor a la de la pieza informativa.

  • El titular de una información debe ser breve, claro y preciso y debe responder a algunas de las cinco W que forman la pieza informativa. Es recomendable redactarlo una vez elaborada la pieza.

  • El título y el subtítulo jamás deben repetir una misma idea y, en la medida de lo posible, se evitará repetir una misma palabra. Deben ser complementarios pero independientes.

  • La titulación debe informar del contenido de la información que precede de manera atractiva para el lector. En ningún caso se incluirá en el titular algo que no se encuentre presente en el cuerpo de la información.

  • El título de página aísla e identifica la página web (tanto estática como dinámica), y para su composición se deberían seguir las siguientes reglas: en el caso de encontrarnos en una página de entrada o “escaparate” (una página en la que se presentan varias piezas informativas al mismo tiempo como la portada o la apertura de sección), el título de página reflejará su ubicación en nuestro mapa web (usualmente, el nombre de la publicación y la sección en la que se encuentre); cuando la página recoja una pieza periodística, el título de la página incluirá, además, y siempre en primer lugar, el título del texto. Se recomienda insertar el título de la página en último lugar, una vez que se haya completado la pieza y se haya redactado el titular.

  • Los elementos del titular se puntúan pero no se incluye el punto que cierra la oración.

  • Aunque no existe una norma absoluta, es aconsejable que la longitud de un titular no supere las doce palabras.

  • Un título enlazado jamás debe poseer más de un enlace y se marcará toda la oración.

  • Un título enlazado sólo tiene sentido en las páginas de apertura de la publicación. Puesto que el título de enlace de las páginas de apertura se corresponderá con el título de las páginas enlazadas nos encontraremos con la disyuntiva de duplicar el título.

Actualización

Actualizar un artículo es añadir, modificar o eliminar la información publicada de acuerdo con nuevos datos o declaraciones a las que el redactor haya tenido acceso. La actualización de un medio informativo debe hacerse siguiendo criterios estrictamente periodísticos, no técnicos, comerciales o de otra índole. El hecho de que el soporte permita modificar la información no debe convertirse, en ningún caso, en una presión que prime sobre la obligación de contrastar los hechos que se difunden. La actualización sólo tiene sentido cuando se dispone de información que aún no ha sido publicada y que ya ha sido contrastada.

  • Cuando la modificación del artículo suponga un cambio sustancial en la información, el redactor creará un nuevo artículo y enlazará el anterior de modo que el lector conozca el desarrollo cronológico de la noticia.

  • Un artículo de archivo no debería modificarse, salvo para señalar algún error.

  • Todo artículo mostrará la data (lugar, fecha y hora en que fue redactada la noticia) en un lugar bien visible. En el caso de material audiovisual que pueda reproducirse al margen del artículo, debería mostrar esta información al principio o al final de su reproducción.

  • Todo artículo mostrará la fecha y hora de la última vez que se actualizó la información, incluso, si se trata de un cambio menor.

  • Todas las horas publicadas harán referencia al huso horario en el que tenga su sede el medio. El editor pondrá a disposición de los lectores que accedan desde fuera del país de origen un servicio para conocer la diferencia horaria.

  • El medio pondrá a disposición de los lectores un espacio en el que consultar las copias de todas las versiones publicadas del artículo. Tras la publicación inicial, cada nueva versión mostrará los cambios realizados con respecto a la inmediatamente anterior.

  • El medio ofrecerá al lector la posibilidad de ser informado -por correo electrónico u otros medios- cuando el artículo haya sido modificado.

  • El medio ofrecerá al lector la posibilidad de ponerse en contacto con la redacción o el autor del artículo para aportar información sobre un determinado asunto.

Enlace

El enlace es la base del hipertexto, el pilar sobre el que se sustenta la Web y una de las herramientas comunicativas más poderosas de nuestra era. Conocer y utilizar bien los vínculos es el mejor modo de contextualizar las noticias y ofrecer al lector una visión panorámica de la información. Es también abrir la puerta por la que muchos lectores llegan a un medio.

  • El vínculo será, en la medida de lo posible, breve, explicativo y único.

    Bien:
    (...) según establece la Ley de Costas.

    Mejor:
    (...) según establece la Ley de Costas de 1988.

  • El enlace marcará el sujeto, todo el predicado, solo el complemento directo de una oración.

    Bien:
    La Declaración Universal de Derechos Humanos fue redactada (...)
    El legislador redactó la Declaración Universal de Derechos Humanos (...)
    El legislador redactó la Declaración Universal de Derechos Humanos (...)

    Mal:
    El legislador redactó la Declaración Universal de Derechos Humanos (...)
    El legislador redactó la Declaración Universal de Derechos Humanos.

  • El enlace no incluirá los signos de puntuación que aparezcan al principio o al final de las palabras enlazadas, salvo que formen parte de un nombre propio.

  • El artículo recogerá en un apartado o documento externo todos los enlaces utilizados en el artículo, debidamente documentados [título, autor, organización y fecha].

  • Debe evitarse el uso de enlaces consecutivos y en ningún caso se permitirá una sucesión de palabras vinculadas para referirse a varios artículos sobre un mismo asunto u otra situación análoga.

    Mal:
    El detenido había sido condenado en al menos cuatro ocasiones por (...)

  • El enlace debe ser preciso. Establecerá el vínculo con la página concreta a la que hacen referencia el o los términos seleccionados. Un enlace que precisa un segundo clic para alcanzar el contenido buscado es un enlace fallido.

  • El enlace conducirá al lector a un documento en el que encontrar la fuente de un dato o conocer más detalles de un suceso, pero no se usará nunca para eludir la obligación de un periodista de sintetizar y contextualizar adecuadamente la información que publica.

    Mal:
    El contable ha sido acusado por varios motivos recogidos en el auto del juez.
    ...de un paciente aquejado de fibromialgia .

    Bien:
    El contable ha sido acusado de estafa y fraude fiscal.
    El abogado padecía fibromialgia, una enfermedad que provoca dolor e hipersensibilidad en huesos y músculos.

  • Debe evitarse el uso de frases como "Haga clic aquí", "Pinche en este enlace" o cualquier otra forma que presuponga que el lector no sabe usar el hipertexto adecuadamente. Serán excepción las imágenes vinculadas a algún tipo de función.

    Mal:
    (...) que actualmente ocupa el segundo puesto en la clasificación de Primera División. (Pinche aquí para ver la clasificación).

    Bien:
    (...) que actualmente ocupa el segundo puesto en la clasificación de Primera División.
    Haga clic sobre la imagen para ampliarla / mostrar una galería de fotos.

  • Siempre se verificará que el enlace funciona.

  • Los vínculos estarán marcados en color o con otro recurso gráfico que los diferencie del texto, pero no hasta el punto de que dificulte la lectura del artículo. El editor ofrecerá a sus lectores una versión del texto sin estas marcas de enlace.

  • Los vínculos que ya hayan sido visitados por el lector serán marcados con un color distinto u otro recurso gráfico que los diferencie del resto.

  • Cada enlace será etiquetado de modo que al pasar el puntero por encima pueda verse el título del documento al que remitirá, así como el autor, el medio u organización donde fue publicado y la fecha de publicación.

  • El URL de un vínculo nunca aparecerá al descubierto en un artículo, salvo que tenga interés informativo o aporte información por sí mismo y sea de fácil lectura. 

    Mal:
    (...) según informa el departamento de prensa de la compañía en su sitio web (http://www.sitioweb.com/con/dirección/larguísima/e/ilegible/2013/07/23?repleta&de&códigos&extraños%y%que%rompe%el&ritmo&de&lectura)

    Bien:
    Un portavoz de Interior negó que el documento hubiera salido del ministerio, aunque en muchas de sus páginas aparecía la dirección http://www.interior.gob.es.
    La campaña AdoptaUnPerro.com pretende llegar a miles de hogares (...)

  • Se debe enlazar a páginas y contenidos seguros y exclusivamente gratuitos. El medio debe comprobar la veracidad y reputación de los destinos de los enlaces. En caso de excepción, se debe avisar a los lectores.

  • Enlazar a otros medios, incluso los de la más directa competencia, no solo no está prohibido, sino que es un ejercicio muy recomendable de honestidad y transparencia. No obstante, el periodista debe recordar que el lector espera información propia de una cabecera y que un medio no puede remitirle constantemente a la información publicada en otros.

  • Cuando se cite una información o una opinión ajenas, siempre se incluirá un enlace a las mismas en el medio que realizó su primera publicación (enlace referencial).

Ética
Fuentes

La credibilidad de los contenidos informativos depende de sus fuentes informativas. Su pertinencia se basa en criterios periodísticos y su elección debe mostrar el pluralismo político, social, cultural, religioso y lingüístico del ámbito de difusión del medio. Es necesario contar con una agenda de fuentes fiables, esto es, que han logrado una autoridad en relación a determinados temas.

  • Por norma general los profesionales de la información deben identificarse ante las fuentes de información.

  • Siempre se debe intentar acceder a las fuentes de información primarias.

  • La atribución de fuentes es necesaria siempre que se da una información.

  • La atribución de fuentes incluirá el nombre y el cargo. Si es posible, se añadirán los datos de su trayectoria que avalan su autoridad.

  • La atribución indeterminada a fuentes corporativas (la Guardia Civil, la Diputación de Cantabria, la Generalitat Valenciana, la UPV/EHU), colectivas (los expertos, los nutricionistas, los ecologistas, los empresarios), o documentales (los estudios, las estadísticas), resta credibilidad a la información.

  • Una declaración textual nunca puede aparecer sin atribución y tampoco con una atribución indeterminada a un colectivo o corporación.

  • La atribución de las fuentes de información no exime de la necesidad de contrastar dicha información. La autoría del artículo es del periodista, no de la fuente.

  • Las referencias a la documentación que se utiliza como fuente de información deben ser lo más completas posibles, de forma que permitan a la audiencia localizarla y evaluar su pertinencia.

  • Los gráficos e infografías deben precisar sus fuentes de información.

  • Se enlazará a las fuentes de información documental siempre que sea posible.

  • Cuando por razones de secreto profesional no es posible atribuir la fuente, hay que buscar otra que proporcione la información y pueda ser identificada.

  • Cuando por razones de secreto profesional no es posible atribuir la fuente, se proporcionará a la audiencia una aproximación: fuentes sindicales, fuentes policiales, fuentes gubernamentales, fuentes próximas a, etc.

  • Cuando una fuente hace llegar a un periodista una información con la condición de que no sea difundida, ni tampoco atribuida, esto es, cuando es off the record, sólo podrá publicarla si consiguiera otra fuente que proporcione la información y pueda ser identificada.

  • Si la fuente de información es un medio de comunicación es necesario citarlo y enlazarlo, también en el caso de que la información se complete con datos propios.

  • Debe respetarse el embargo de noticias, incluso si lo rompe alguno de los medios sujetos a él.

Error

Si errar es humano y rectificar es de sabios, corregir y reflexionar deberían ser los emblemas de un periodismo atado a la inmediatez y la actualización frenética. Dar un paso al frente y admitir los errores es la mejor receta para despejar las incertidumbres que todavía rodean al medio electrónico y para destacar en un océano de información de dudosa procedencia. Errar es periodístico; ocultar los errores, no.

  • El editor promoverá entre sus lectores la colaboración para detectar posibles errores y pondrá a su disposición un sistema para avisar de ellos a la redacción.

  • El editor nombrará a un periodista encargado de revisar estos mensajes y remitirlos a las secciones y redactores responsables.

  • La dirección debe establecer un flujo de trabajo para evitar los errores. Por ejemplo: redacción, corrección y publicación. En aquellos medios no regidos por el criterio de la máxima inmediatez, será responsabilidad de los jefes o coordinadores de sección o de área repasar todos los textos antes de su publicación.

  • Si el error se confirma, el periodista encargado solicitará al jefe de la sección donde se publicó el error una recitificación en los siguientes términos:

    Si el error afecta parcialmente al artículo, se corregirá inmediatamente y se comunicará a los lectores mediante un aviso llamativo situado al principio del artículo, en el que se explicará en qué consistía y cómo ha sido corregido.

    Si el error afecta a todo el artículo, el texto se sustituirá por un aviso llamativo en el que se explicará en qué consistía y por qué ha sido borrado. El artículo se retirará del buscador interno del medio y se solicitará su retirada de los buscadores de Internet. En ningún caso, la información será borrada sin advertir a los lectores.

    Cuando se trate de un error grave, el director encargará la redacción de un artículo en el que se informe con detalle sobre lo sucedido y sobre las medidas tomadas para evitar errores análogos en el futuro. Este artículo será enlazado desde la zona superior del sitio web y desde la portada durante, al menos, el mismo tiempo que el error se mantuvo inadvertido.

  • No será necesario informar de las erratas de un artículo, siempre y cuando no cambien el sentido de la información ni puedan crear incertidumbre o confusión entre los lectores.

  • Los errores o erratas permanecerán en el sistema de control de versiones, incluso, después de corregidos, y solo se borrarán si su permanencia pudiera acarrear problemas legales o deontológicos.

  • El aviso a los lectores sobre el error y su corrección es obligatorio también en lo que respecta al correo electrónico, las redes sociales y todos aquellos medios por los que el artículo erróneo hubiera sido difundido. En aquellos servicios en los que no sea posible una rectificación (ej. Twitter), el mensaje será retirado y se enviará uno nuevo en el que se informe sobre el error y las medidas tomadas para su corrección.

Verificación

La instantaneidad, la viralidad de los contenidos y la multiplicación de las potenciales fuentes han convertido a Internet en un oasis para los periodistas, pero ese oasis está lleno de espejismos. Para evitar caer en ellos, la comprobación de los datos, de las personas y de los hechos se mantiene como la mejor fórmula contra la propagación de bulos y errores. La verificación, por tanto, no es una opción, es una exigencia que garantiza la calidad del trabajo periodístico y la calidad del medio y de sus profesionales.

  • Se deben identificar las fuentes personales e institucionales con las que se elabora una información y se debe contactar con ellas. Se cumplirán así dos objetivos: comprobar la veracidad de los datos y constatar la existencia de esa fuente.

  • El contacto directo con la fuente original es el mejor punto de partida para prevenir bulos y engaños.

  • El contacto debe ser personal, por este orden de preferencia: presencial, videoconferencia (skype, face-time…), telefónico, redes sociales o correo electrónico.

  • La imposibilidad de identificar y contactar con la fuente original invalida la información. Se desaconseja la posibilidad de incluir la información con la advertencia expresa de que no se ha podido verificar su origen.

  • Si la identificación y el contacto con la fuente original no despejan las dudas sobre su veracidad, se recurrirá a personas, instituciones y organizaciones expertas en el ámbito objeto de información. Se buscará con ello una confirmación indirecta.

  • La ayuda de los ciudadanos es una posibilidad, siempre que la gestión, la responsabilidad y la decisión del proceso de verificación se mantenga en manos de un profesional de la información. La colaboración puede ser útil; la delegación de funciones, impropia.

  • La publicación de un contenido por una agencia de noticias o por otro medio de comunicación no garantiza su veracidad. La labor de contraste es conveniente por sistema y es irrenunciable cuando los datos/testimonios/vivencias resultan particularmente llamativos o sorprendentes.

  • La proliferación de estudios, informes y trabajos presentados y ofrecidos por gabinetes de comunicación de instituciones, empresas y ONG aconsejan un cuidado extremo en su verificación. El adjetivo “científico” no es sinónimo de veracidad.

  • El auge de la información proveniente de las redes sociales exige una labor específica de verificación de las cuentas y perfiles que ofrecen información en Facebook, Twitter, Linkedin, Pinterest y otros. Este trabajo es imprescindible en aquellas cuentas y perfiles de personas e instituciones públicas.

  • En la verificación de perfiles de Facebook y cuentas de Twitter con potencial carga informativa, el contacto directo es el mejor recurso. También conviene conocer su entorno en la red social (quiénes aparecen como sus amigos en Facebook, a quiénes sigue y quiénes le siguen en Twitter); la fecha de creación; la comparación con perfiles del mismo protagonista en otras redes sociales; así como la coherencia de sus mensajes.

  • En la verificación de páginas web que se quieren utilizar como fuente informativa, la comunicación directa es el mejor recurso. La presencia o ausencia de información de contacto ya representa un dato de interés para el profesional.

    También se recomienda realizar comprobaciones sobre la propiedad del dominio; los datos que se incluyen en su código fuente; las referencias en los principales buscadores; la frecuencia de actualización; la ausencia de contenido original; las faltas de ortografía y los problemas de sintaxis.

  • La viralidad no justifica la ausencia de comprobación. De hecho, acentúa su necesidad.
    La necesidad de verificación no se limita a los contenidos textuales. Las fotografías y los archivos de vídeo también requieren una labor de contraste.

Plagio

El plagio es un comportamiento grave y totalmente inaceptable en la práctica periodística. Consiste en reproducir contenidos (ideas, textos, imágenes...) como si fueran propios. El plagio no depende de la voluntad del que plagia. Se puede plagiar sin intención.

  • La mera reordenación de palabras, el uso de sinónimos o de expresiones similares no es suficiente para evitar el plagio. Esto es especialmente importante en los géneros de opinión.

  • Debe extremarse la precaución a la hora de reproducir información de contexto que haya sido publicada con anterioridad.

  • Se evitará reproducir literalmente contenidos provenientes de agencia, sin que exista una reelaboración o sin que se cite la fuente.

  • Debe evitarse el uso de imágenes o material gráfico procedente de Internet cuya autoría no esté declarada. El no reconocimiento de autoría por parte de la fuente de la que se extrae un contenido no significa que no la tenga y que, por tanto, pueda utilizarse como si fuera propio.

  • Para reconocer la procedencia de una información y su autoría, puede utilizarse el enlace. No obstante, utilizar un enlace a la fuente o publicación original puede no ser suficiente para evitar el plagio (por ejemplo, si sugiere que sólo una pequeña parte proviene de dicha fuente).

  • Se considera plagio reproducir declaraciones entrecomilladas de un sujeto en una entrevista, sin declarar la procedencia o autoría de la misma, y presentarla como propia.

  • Se debe evitar la mala práctica de datar una información donde el medio no tiene ningún enviado especial ni corresponsalía.

  • Los contenidos de publicaciones no periodísticas (científicas, divulgativas, académicas, jurídicas, etc.) no deben ser reproducidos como si fueran propios, ni siquiera en el caso de contenidos conocidos universalmente.

Redes sociales

Las redes sociales permiten a los medios de comunicación difundir sus contenidos con dos objetivos fundamentales: crear y/o fortalecer la imagen de marca y fidelizar a la audiencia. Al mismo tiempo, permiten a la audiencia intervenir en la agenda mediática y participar en la construcción de la opinión pública. Los medios y las redes son complementarios en la transmisión de información, pero debe tenerse presente que algunos de los conceptos que los definen son antitéticos: comunicación uno a muchos-comunicación uno a uno; interés público-interés del público; credibilidad-influencia.

  • Un periodista tiene opiniones como cualquier otro ciudadano, y puede y debe expresarlas cuando y como lo estime oportuno. También, en las redes sociales, pero solo a través de sus cuentas personales y evitando opinar sobre asuntos que cubra o pueda cubrir en un futuro cercano. 

  • El periodista usará siempre un lenguaje respetuoso en sus cuentas profesionales de redes sociales. 

  • Incluso en los servicios que limiten la longitud de los textos a publicar, como Twitter, las palabras deberán escribirse completas o abreviadas, si es posible, pero nunca troceadas. 140 caracteres son más que suficientes para sintetizar un mensaje sin tener que destrozar la morfología de las palabras.

  • En las redes sociales, las cifras que se refieran a dinero y que igualen o superen el millón podrán ser abreviadas: M, para millones; B, billones; y T trillones. La moneda aparecerá siempre después de la cifra. Si el símbolo de la divisa es ampliamente conocido -como el del euro, el dólar estadounidense o la libra esterlina-, podrá usarse en lugar del nombre, siempre precediendo la cifra. Estas abreviaturas solo se usarán en los soportes que no admitan textos largos, como Twitter u otros servicios de mensajería breve.

  • Lo publicado en una red social no será atribuido a una persona, mientras no se haya comprobado que la cuenta pertenece, en efecto, a esa persona y es ella quien lo ha publicado o ha dado el permiso para su publicación. 

  • Marcar con el botón "Me gusta", retuitear o mencionar lo publicado por otra persona puede entenderse como apoyo a las opiniones vertidas en ese texto. Si pudiera darse esta confusión, el periodista tendrá especial cuidado en explicar por qué ofrece ese punto de vista.

  • El periodista responderá -de forma particular o conjunta- las preguntas que los lectores le formulen a través de las redes sociales sobre una información que haya publicado. Tendrá siempre en cuenta: que sus respuestas deben servir para aclarar algún punto o disipar alguna duda, pero en ningún caso para justificar lo publicado, asunto que solo corresponde a la información contenida en el artículo; que si se trata de un asunto muy extenso o especialmente polémico, debería remitir las respuestas a otro soporte donde pueda expresarse con más detalle y evitar siempre las discusiones vacías y los diálogos recurrentes.

  • El periodista puede y debe solicitar ayuda para localizar fuentes o a expertos en las redes sociales, pero tendrá especial cuidado de no publicar nada que pudiera inducir a error sobre sus investigaciones.

  • Las redes sociales facilitan la transparencia de la prensa, pero el periodista tendrá especial cuidado de no publicar el progreso de una información susceptible de ser descontextualizada o que pudiera cambiar sustancialmente en su versión final.